PEQUEÑOS CUENTOS INFANTILES

BIOGRAFÍA

 

Mi nombre es Gina María Paredes Cornejo y tengo 37 años.  Nací en Guayaquil – Ecuador el 20 de Julio de 1980, vengo de una familia grande, quienes son: mi mamá Giannina, mi papá José Alejandro y mis hermanas: Giannina, Giannella y María José.  Tengo dos cuñados quienes son:  Ignacio Man Gin y Francisco Cuntó; también tengo seis sobrinos quienes son: Oscar Alejandro, María Alessandra, Bianca, José David, Ignacio y Renato.

Siempre me ha gustado escribir y ése gusto y al mismo tiempo amor a escribir, lo heredé por ambas partes: tanto por lado de mi mamá, como por mi papá.  Nunca antes lo había hecho porque no me sentía confiada para realizar mis sueños que uno de ellos es escribir.

Mi pasión por escribir, se ha incrementado el año pasado, gracias a que comencé a escribir un cuento infantil, llamado Pequeños Cuentos Infantiles.  Gracias a ése libro infantil, que se lo dedico a todos los niños y quienes me han inspirado mis sobrinos, me he dado cuenta que mi verdadera pasión es escribir y es algo que deseo hacer por largo tiempo.

 

SINOPSIS DEL LIBRO

 

Éste libro habla acerca de las travesuras de los niños, quienes creen en hadas, en un mundo de fantasía, en donde los sueños y las fantasías de los niños, se hacen realidad y todo lo que tienen que hacer para poder cumplirlos.

 

Por el otro lado, habla también sobre los animales y su lucha por conseguir las cosas y cómo tienen que superar día tras día, las pruebas puestas para ellos.

 

El primer cuento, se llama: “Seraphina, una vaca con suerte”.  Seraphina, es una vaca que no tuvo la suerte que las otras vacas y animales han tenido que son: suerte, buena casa, todas sus respectivas familias vivas, un esposo quien esté ahí junto a ellas, hijos, terrenos para trabajar, suerte en todo, amor y respeto de todo el mundo, etc., lo que toda vaca siempre ha querido lo tienen ellas menos Seraphina.

 

Pero a pesar de eso, a Seraphina no le importaba, porque siempre ha puesto buena cara para todo y siempre ha trabajado duro para salir adelante, iba a la Iglesia, al igual que las otras vacas, cumplía con todas sus cosas que eran: pagar la renta, cuidar de su terreno, trabajarlo, ayudar a los demás, trabajar, cuidar a los bebés, cocinar, etc., Seraphina hacía todas sus cosas normalmente sin que nada ni nadie interfiera en su vida.

 

Cuando Seraphina, empezó a ganar dinero, lo que hizo fue ir a la Iglesia para que los animales encargados en ayudar a los demás, compren todo lo necesario para ellos y eso hizo que todos los animales la quieran y la aprecien más por eso.

 

Dos de los cuentos hablan acerca de los caprichos de dos niños por no querer comer y todo lo que hacen para no comer; hasta que un buen día, muertos de hambre, sus papás, les dan la misma comida que han menospreciado y que terminan comiendo con mucho amor.

MORALEJA DE LOS CUENTOS

 

La moraleja de todos los cuentos es que a pesar de lo desesperada de la situación, siempre hay que poner buena cara y una sonrisa para todo; además, de que hay que luchar para alcanzar y lograr con sus objetivos, recordando que nada en ésta vida es gratis y uno tiene que trabajar y echarle buenas ganas para obtener y alcanzar sus sueños.

 

Por el otro lado, siempre hay que agradecer por lo que uno tiene y nunca hay que poner cara de asco ni a la comida, ni nada que Dios nos ha dado, porque siempre hay que rezar dando las gracias por todo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VALORES DEL CUENTO

 

Cada historia tiene su enseñanza y en éstos cuentos los valores y las enseñanzas son las siguientes: en el libro llamado “Seraphina, una vaca con suerte”, habla acerca de: humildad, honestidad y carisma por ayudar a los demás, lucha por salir adelante y nunca sentirse derrotado, optimismo para sobre llevar la lucha del día a día, nunca perder los sueños por muy difícil que se vea la situación o por imposible que se vea las cosas, siempre hay que creer en los sueños; por el otro lado, fe, esperanza, suerte, buena fe, buena voluntad ante todo, ayudando a los demás, ver siempre el lado positivo de las cosas y de las personas por muy malas que sean las personas y por muy difíciles que sean las cosas.  Finalmente, hay que saber compartir lo que tiene con los demás.

 

En el segundo libro “Mishut, el gato valiente”, habla acerca del coraje de un gato que tiene para proteger a todo un pueblo de los malos y la valentía que muestra luchando contra el enemigo; y así, salvando la vida de la gente.

 

En el tercer libro llamado “Ramona, el hada de los deseos”, habla acerca de un hada quien cumple con los sueños y deseos de los niños porque quiere ver a todos los niños felices y en paz los unos con los otros.  Finalmente, habla acerca de la generosidad y el agradecimiento de las personas hacia el hada por haberlos ayudado; en especial, ayudar a los niños a cumplir con los deseos.

 

En el cuarto libro llamado “Isaías, el dragón juguetón” habla acerca de un dragón que deseaba compartir con el resto de la gente, jugar y hacer todo ése tipo de cosas juntos; pero los perjuicios de la gente, no permitía tal unión.  La moraleja y el valor del libro es que nunca hay que juzgar a nadie ni por su condición, ni mucho menos por la apariencia.

 

SERAPHINA, UNA VACA CON SUERTE

 

 

 

Seraphina es una vaca que nunca tuvo lo que las otras vacas siempre han tenido: suerte, buena casa, todas sus respectivas familias vivas, un esposo quien esté ahí junto a ellas, hijos, terrenos para trabajar, suerte en todo, amor y respeto de todo el mundo, etc., lo que toda vaca siempre ha querido lo tienen ellas menos Seraphina.

 

Pero a Seraphina eso no le importaba porque tiene lo esencial: un techo donde vivir, una casa bien puesta y un pequeño terreno para trabajarlo. Las otras vacas por tener todo lo que a Seraphina le hacía falta, la hacían a un lado pero a Seraphina eso no le importaba porque siempre pensaba optimista y siempre soñaba que las cosas cambiarían un día para ella y con algo de suerte, ése momento de tener lo que siempre ha soñado llegaría pero por el momento no se rendiría; al contrario, siempre lucharía y trabajaría para cambiar su suerte porque ella tenía lo que las demás vacas no tenían: fe, esperanza, suerte, buena fe y buena voluntad para todo.

Seraphina al igual que las otras vacas, iba a la Iglesia, cumplía con todas sus cosas que eran: pagar la renta, cuidar de su terreno, trabajarlo, ayudar a los demás, trabajar, cuidar a los bebés, cocinar, etc., Seraphina hacía todas sus cosas normalmente sin que nada ni nadie interfiera en su vida.

 

Cada vez que Seraphina iba a la Iglesia o antes de dormir, rezaba para que tuviese por lo menos un poquito de las cosas que tenían las demás vacas y también pedía por todo el mundo.

 

Pero un día su suerte cambió.  Todo lo que había querido, soñado y deseado se le hizo realidad; en vez de tener lo mismo que las demás vacas, obtuvo en cantidades inexplicables, obtuvo todo pero más; algo que le sorprendió a Seraphina porque nunca en su vida se imaginó que iba a tener todo eso.  Mientras que las demás vacas lo estaban perdiendo todo, Seraphina empezó a tenerlo todo y lo que hizo Seraphina fue compartir todo lo que tenía con todos no sólo con las vacas; sino también con todo el mundo porque en su corazón no había cabida para nada negativo.

 

 

 

 

 

 

MISHUT, EL GATO VALIENTE

 

 

En el pueblo de Branford, Florida, había un gato llamado Mishut quien peleaba contra los malos y con su valentía y coraje, derrotaba a sus enemigos fácilmente.  Todos en el pueblo, estaban orgullosos de él y sabían que podrían ir por las calles tranquilos porque Mishut los protegía de cualquier peligro y enemigos.

 

Un día, Mimi estaba en su tienda, atendiendo a los clientes, cuando entró un ladrón.  Todos en la tienda, se asustaron al ver al ladrón que comenzaron a gritar: ¡Auxilio! Sálvenos”; y quienes estaban afuera vieron al ladrón y gritaron: “Auxilio!, un ladrón entró a la tienda de Mimi”.

 

Todos quienes estaban en la tienda, salieron corriendo gritando por el ladrón y al escuchar Mishut que había un ladrón en la tienda de Mimi, corrió desesperadamente a la tienda de su amiga y ahí Mimi le contó lo que había pasado y que el ladrón se fue, llevándose cosas de valor.

 

Mishut, salió en busca del ladrón quien lo encontró atrapado en una de las trampas que Mishut había puesto para los ladrones; entonces, Mishut atrapó al ladrón, lo puso en la cárcel y logró recuperar todo lo que se había llevado el ladrón.

 

Cuando Mishut fue a la tienda de Mimi con las cosas que se había llevado el ladrón, Mimi lo abrazó agradecida por haber recuperado las cosas de la tienda y la policía le dio a Mishut una medalla de oro por su valentía.

 

Y desde ese entonces, todos vivieron en paz.

 

 

 

 

 

 

 

RAMONA, EL HADA DE LOS DESEOS

Las hadas, tienen una labor importante que cumplir; pero había un hada quien se destacaba de las demás porque ésta hada, podía cumplir con cualquier deseo.

 

Pero ésta hada, también quería cumplir sus propios deseos que son: salir a explorar que hay más allá del lugar donde ella vive y cada vez que hablaba con el hada superior, ésta le negaba el permiso de ir a explorar.

 

“No Ramona, no puedes salir a explorar a ver que hay más allá de nuestro lugar, no quiero que corras ese riesgo ni que nada malo te pase, mi querida hija”.

 

“Pero yo quiero ir a explorar, ayudar a la gente, en especial a los niños a cumplir con todos sus deseos”, le dijo Ramona.

 

“Bueno Ramona, te doy permiso para salir, pero no te quedes mucho tiempo fuera” le dijo el hada.

 

Ramona, le agradeció al hada por su generosidad y salió en ese mismo momento a explorar y ayudar a todo el mundo a cumplir con sus deseos.  Así lo estaba haciendo, hasta que llegó a un pueblo llamado Jennings.

 

En Jennings vio algo diferente: vio que la gente se llevan bien los unos con los otros y que los niños salían sin ningún problema a jugar; algo que le sorprendió a Ramona.

 

De repente escuchó a un niño llorar y Ramona se le acercó y le preguntó: “¿Cómo te llamas?”.

 

“Me llamo José David” le contestó el niño.

 

“José David, ¿qué pasa? ¿Por qué lloras?, le preguntó el hada.

 

“Lloro porque mis papis pelean todo el tiempo y desearía que dejasen de pelear y que se llevasen bien como antes”, le contestó José David.

 

“Te puedo conceder ése deseo”, le dijo Ramona.

José David se puso feliz y abrazó a Ramona.  En ese momento, Ramona le concedió ese deseo a José David y sus papás empezaron a llevarse bien como antes.

 

Ramona empezó a conceder los deseos de los niños quienes viven en Jennings haciéndolos feliz con sólo cumplir con sus deseos.  La gente, agradecida, le pidieron a Ramona a que se quede una temporada allí con ellos y en agradecimiento, ellos la tratarían como a una reina y a pasar más tiempo con ella.

 

Ramona accedió y se quedó con ellos; conforme pasaba los días, Ramona estaba más feliz en ése lugar porque nunca había estado con niños de su edad. Todo allí era maravilloso y Ramona estaba más feliz; pero también extrañaba su hogar.

 

Ramona explicó lo que sentía a toda la gente de allí y ellos entendieron.  Ramona se fue a su casa, pero les prometió que regresaría para visitarlos y para ver cómo estaban las cosas allí.

 

Ramona regresó a su hogar, habló con el hada superior y ella le dio permiso para que salga las veces que desee a ayudar a la gente que necesitase de su ayuda, siempre que cumpliese con el trabajo.

 

Ramona, agradecida con el hada cumplió con lo que el hada le había dicho y también con lo que había prometido a la gente quienes viven en Jennings de regresar a visitarlos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ISAÍAS, EL DRAGÓN JUGUETÓN

Al norte del pueblo de Greenville, vivían los dragones.  Todo el mundo le tenían miedo a los dragones por su aspecto: son altos, lanzan fuego por la boca, hacen ruido que logran que la gente les tengan miedo y cada vez que caminan, hacen temblar la tierra.  Por esos motivos, la gente siempre han vivido con miedo de que los dragones salgan del lugar donde estén y que les pase algo malo a ellos; en especial, a los niños.

 

Pero no todos los dragones son así.  Isaías, el más pequeño de los dragones, le encanta jugar y en la gran mayoría del tiempo, se sentía sólo porque no tenía con quien jugar.

 

Isaías es un dragón pequeño quien le encanta jugar todo el tiempo y quien se distraía con cualquier cosa que se le pasase por su camino.  Una vez, mientras estaba aburrido, vio a una hermosa mariposa; fue ahí, cuando decidió salir a perseguir a la mariposa.

 

Isaías, salió de su hogar a perseguir a la mariposa; empezó a perseguirla para poder cogerla porque nunca antes, había visto una mariposa tan bonita; pero no se había dado cuenta de que llegó sin querer al pueblo de Greenville.

 

La gente, al ver al dragón, empezaron a gritar: “Huyan, el dragón está aquí!” dijo uno de los habitantes.

 

La gente, se escondió en sus casas, dejando al dragón sólo en el pueblo.  Isaías, se puso triste al ver que la gente le tenían miedo a los dragones que se puso a llorar.

 

Entonces una niña, se le acercó al dragón y le preguntó: “¿Cómo te llamas?

 

El dragón le contestó:” Me llamo Isaías y tú, ¿cómo te llamas?” le preguntó el dragón.

 

“Me llamo Sophie. Encantada de conocerlo señor Isaías” le dijo la niña.

 

“¿Por qué la gente le tienen miedo a los dragones? Nosotros somos inofensivos; es cierto de que no todos somos así, pero a mí me gusta jugar”, le contestó el dragón.

 

“La gente le tienen miedo por su apariencia, por el ruido que hacen tanto al hablar como al caminar”, le dijo Sophie.

 

“¿Qué debo de hacer para que le gente no nos tengan miedo?” le preguntó Isaías.

 

“No te preocupes que yo me encargo.  Si ven que yo estoy jugando contigo y que no me lastimas, la gente se acercará y ahí se darán cuenta de que las apariencias engañan”, le dijo Sophie.

 

Y así lo hicieron.  Isaías y Sophie se dedicaron a jugar y pasaron más tiempo juntos; cuando los dragones y las personas vieron el lazo de amistad que hay entre los dos, cambiaron y se dieron cuenta de que ni las personas ni los dragones son malos, siempre en cuando no lastimen a nadie ni que salgan lastimados.

 

Desde ése momento, todos se llevaron bien y hubo más relación de amistad por ambas partes.

EL PAÍS DE LOS SUEÑOS

Todo niño sueña con un lugar en donde todos sus sueños se hagan realidad porque sueñan con un mundo mágico, un mundo en donde la maldad no existe.

 

Eso le pasó a Henry.  Henry es un niño de cuatro años quien siempre ha soñado con ése mundo mágico, en donde todos sus personajes favoritos, estuviesen ahí; cada vez que su mamá le leía cualquier cuento, Henry se imaginaba que estaba ahí junto a sus héroes favoritos: jugando, riendo, conversando y pasando uno de sus mejores momentos que jamás haya tenido.

 

Una noche, mientras su mamá le estaba leyendo uno de sus cuentos favoritos, Henry le dijo a su mamá: “Mamá, me gustaría ser como ése niño quien está en el poni”.

 

“¿Y por qué quieres ser como ése niño?” le preguntó su mamá.

 

“Porque ése niño es valiente y no tiene miedo a nada ni a nadie; pero lo más importante mamá, es que ése niño es feliz”, le dijo Henry.

 

“¡Oh, hijo mío, pero si tú también eres valiente! No importa la edad que tengas, siempre me has demostrado en cualquier momento cuan valiente eres. Además hijo mío, yo te admiro, no sólo por ser como eres; sino también porque me has demostrado con tus actos cuan valiente eres y es por eso que te admiro” le dijo su mamá.

 

“Yo también mamá y te quiero mucho” le dijo Henry.

 

Cada noche que Henry antes de que Henry se quedase profundamente dormido, él soñaba con ese mundo, que estaba rodeado de sus personajes favoritos y que compartía con ellos todo tipo de aventuras y que cada cosa que veía, cada lugar, era para Henry algo mágico, fascinante e inexplicable de decir lo fascinado que estaba con ese mundo.

 

En ése mundo que Henry había creado dentro de su cabeza, soñaba que estaba jugando con: Blancanieves, la Bella Durmiente, con los ponis, con el dragón, con el gato con botas, con Hansel y Gretel, etc., con todos ellos y que todos estaban en el mismo lugar divirtiéndose, pasando momentos mágicos e inolvidables de los cuales los tendría siempre en su corazón.

 

También lo que veía era mágico: los castillos, el bosque, las casas, los lagos, los ríos, los animales porque había bastantes animales, los castillos unos más grandes y magníficos que otros; todo lo que veía era mágico, único, fascinante y difícil de explicar porque ése mundo es el que Henry siempre había soñado y cada vez que estaba en ése mundo, Henry siempre pensaba y sentía de que no iba a cambiar ése mundo para nada; al contrario, que lo mantendría siempre en su mente y en su corazón y que cada vez que se sentiría sólo, pensaría en ese mundo y ya no sentiría que estaba sólo porque existía ése mundo mágico que él había creado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ROBERTA, SOFÍA Y BÁRBARA

Roberta, Sofía y Bárbara son tres hermanas totalmente diferentes y las tres son trillizas y tienen doce años de edad.  Ellas viven en Sarasota – Florida junto con sus papás y abuelitos. Desde muy pequeñas, las tres han perseguido sus sueños por separados, pero sin importar cuál sea su destino, las tres siempre se han apoyado en todo.

 

Sofía es la mayor y la más centrada de las tres.  Sofía es de piel blanca, ojos negros, cabello rubio y lacio, recatada, siempre se viste a la moda pero de manera recatada, genio, insegura de sí misma, amable, tierna, dulce, no es sociable, le gusta ayudar a los demás; le gusta hacer labor social y siempre está pendiente de las necesidades de los demás.

 

Bárbara es la segunda en nacer, de cabello café y lacio, ojos negros, siempre está pendiente de la moda, de lo que está

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MONIQUE Y SUS SIETE HERMANOS

En un pueblo, a cinco kilómetros de Suecia, en un pueblo llamado Fjällbacka vivían: Raphael Karlsson, el patriarca, Monique y sus hermanos.

Sus hermanos se llamaban de la siguiente manera de mayor a menor: Patrick, Leonard, Nicholas, Arthur, Lestart, Harry, Monique y Alexander.

 Todos los que vivían en el pueblo o cerca de él, eran todos felices y se conocían los unos a los otros; todo era paz, amor y armonía entre ellos. Hasta que un día, apareció un malvado mago que se apoderó del pueblo.

  El mago, llamado Ammón, que él era: marqués infernal.  Figura de lobo con cola de serpiente, vomita llamas y cuando toma forma humana, su cabeza es parecida a la de un búho con dientes caninos.  Sabe lo pasado y lo venidero.  Ordena cuarenta legiones. Ammón tiene como amigos:

–          Anamalech: Demonio portador de malas noticias, adorado en Sefarbaim, Asiria.  Figura de codorniz.

–          Anazaret: Demonio encargado de guardar tesoros subterráneos.  Junto a Goziel y Fecor, conmueve a los cimientos de las casas, toca las campanas a medianoche, hasta aparecer espectros e inspira terror.

–          Andras: Marqués infernal. Cuerpo de ángel y cabeza de búho, monta un lobo negro, llevando en la mano un sable muy puntiagudo.  Enseña a matar bien a sus enemigos, suscita disputas y discordias.  Manda treinta legiones.

 

–          Andrialfo: Marqués infernal con figura de pavo.  Enseña geometría, da a los hombres, figuras de pájaros para poder huir de los jueces.  Ordena treinta legiones.

 

–          Aneberg: Demonio de las minas.  Figura de caballo con gran cuello.

 

–          Ancat: Nombre dado al Diablo en Madagascar.  Figura de Serpiente.

 

–          Angerbode o Anguebodo: Mujer gigantesca que se unió al Diablo según los escandinavos y parió tres monstruos: el lobo Fenris, la serpiente Formundanoar y el demonio Hela, quien guarda el subterráneo.

–          Aqueronte: (Río del dolor).  Uno de los ríos del infierno pagano.  Aguas amargas.

 

–          Arimano: Príncipe infernal entre los antiguos Persac, enemigo de Oromazo.

 

–          Arioc: Demonio de la venganza.

 

–          Ascaroth: Demonio que protege a los espías y delatores.

Ammón, junto con sus amigos, se hicieron los dueños de las tierras y quienes no estaban de acuerdo, los mataban y quien le gustaba matar de esa manera es: Andras, quien mataba tanto por orden de sus amigos como por placer.

Entonces, la gente empezaron a darse cuenta de que no tenían salvación más que obedecer, mientras ideaban un plan para acabar con ellos.

            Ammón, les puso los siguientes trabajos y al mismo tiempo, los pusieron lejos para que no tuviesen tiempo de idear ningún plan para huir de ahí: bajo el mando de Anazaret y  Aneberg, los hombres, tenían que trabajar en las minas; bajo la orden de Aqueronte los jóvenes hombres tenían que trabajar en los ríos, para encontrar piedras preciosas y mucho diamante.

Bajo las órdenes de Andrialfo, estaban los niños, quienes los preparaban de todo para así poder robar todo lo que puedan y construir grandes castillos y si los niños se opusiesen, Andrialfo buscaba a Arioc, quien es el demonio de la venganza, se las ingeniaba siempre para vengarse de alguien hasta hacer que las órdenes dadas se hagan realidad y es lo que exactamente pasaba en ése momento, Arioc se desquitaba de los niños, torturando a sus respectivos papás.

Angerbode o Anguebodo, se encargaba de que las mujeres trabajasen en la cocina y en toda la casa sin descanso hasta que la casa quedase como Ammón quería y si las mujeres no cumplían,   Angerbode o Anguebodo se encargaba de ellas, azotándolas por su incumplimiento de obedecer órdenes.

Tanto Anamalech, Ancat, Arimnano y Ascaroth, se encargan de vigilar todo el pueblo, de que nadie saliese de ahí, porque si lo hacían terminaban quemados.  Como Ammón quería, todo el pueblo estaba sometido ante él, sin posibilidad de decir o hacer algo al respecto.

      Los trabajos se hacían más y más pesado tanto dentro como fuera de la casa; tanto así, que no se veían para nada y las posibilidades de que vuelvan a verse, se hacía más lejana.

      Tanto Monique como sus hermanos, no veían para nada a su papá; mientras que los otros, si veían a sus respectivos papás, aunque fuese sólo por unos segundos o si el mago o sus jefes se apiadasen de ellos, todos ellos podían ver a sus respectivos papás, menos Monique y sus hermanos.

Cuando tenían suerte, se veían y tenían la oportunidad de hablar acerca de lo que estaban haciendo y cuando Monique les contó a sus hermanos lo que estaba ocurriendo en la casa, ellos se enfadaron muchísimo porque no querían que su hermanita tuviese que pasar por eso.

      El trabajo en la casa del malvado mago es fuerte; además de que tienen que trabajar de sol a sol sin permiso alguno para visitar a sus familiares y amigos, lo podían hacer si el malvado mago le placía que ellas fuesen a visitarlos.

        Ellas sabían que debía de dejar la casa impecable, no llorar ni protestar ante nada ni nadie y atender a todas las personas por muy desagradables que eran, tenían que hacer todo eso y más si querían volver a ver a su gente.

      Las mujeres trabajaban sin parar que por lo general se olvidaban de comer, de dormir, etc., de preocuparse por ellas mismas que poco a poco, una a una iban muriendo debido a todo eso y a que no dormían para nada y además se le sumaba el hecho de que las personas estaban muriendo de: tuberculosis, tifoidea, cáncer, sida, desnutrición, bronquiectasias, cólera, etc.

        Una de las visitas que los hermanos le hacían a Monique, se dieron cuenta lo flaca y demacrada que estaba, que uno de los hermanos, Leonard,  le dijeron a su hermana:

“Hermana, no tienes por qué trabajar tanto sólo para que el malvado mago te permita vernos, no trabajes tanto; además, ya se nos ocurrirá algo para vernos”.

      Entonces Monique respondió: “Ustedes no se preocupen por mí, que yo estaré bien.  Además, mi vida sería un infierno si no lograse verlos hermanitos, tenemos suficiente con el hecho de que no sabemos dónde está nuestro papá, para que ahora yo no pueda verlos, debido a mi aspecto actual, eso sí que sería una injusticia”.

      Los hermanos al ver que su hermana, estaba exponiendo sus verdaderos puntos de vista que son justificables, decidieron que vuelva a trabajar, pero el mayor de los hermanos, Patrick, le dijo esto a Monique:” Monique, mi dulce hermanita, en serio, si no estás en capacidad de trabajar, simplemente no lo hagas.  No queremos que por estar trabajando sin parar, cumpliendo las absurdas imposiciones de ése malvado mago y que hagas muchas otras cosas sólo para vernos, eso sí que sería una injusticia.  No comprendes hermanita, nosotros nos morimos si algo mala te pasase sólo por nuestra culpa”.

      Al decir éstas palabras, los hermanos de Monique se pusieron a llorar sólo de pensar el hecho de que pudiesen perder a su hermanita sólo por ése trabajo y por culpa del malvado mago.  Entonces, el hermano gemelo de Monique, dijo lo siguiente: “No tienes por qué ir a ése horrible trabajo, hermanita. Estaba pensando ¿y si nos fugamos con nuestra hermanita? ¿Si dejáramos todo esto atrás? ¿Si antes de irnos buscáramos a nuestro papá para poder irnos de aquí para nunca más volver?  Eso sí que sería un alivio para nosotros, por que pase lo que pase, siempre estaríamos junto, porque nuestro amor y cariño de hermanos, es más fuerte que las imposiciones de alguien, mucho más si ése alguien es aquel malvado mago y sus secuaces, quienes disfrutan vernos como estamos, desesperados y tristes, eso sí que es injusto”.

      Entonces, los hermanos pensaron en lo que su hermano les había dicho hace unos segundos atrás, que decidieron planear como fugarse de ése trabajo, buscar a su papá e irse lo más lejos posible de allí.    Por su parte, Monique, cada vez que ve a sus hermanos, se ponía feliz y siempre, ha soñado con la idea de estar junto a ellos y de que sus vidas volviesen hacer como era antes de que ése malvado brujo apareciese por el pueblo.

      El día de la fuga llegó e hicieron casi todo lo que habían hecho, menos de secuestrar a su papá porque no sabían dónde estaba, por más que buscaban a su papá, no tenían éxito, siempre llegaban al lugar donde estaban viviendo cansados y sin esperanza de volver a ver a su papá.  Pero no pudieron dejar el pueblo, porque estaba súper vigilado por los secuaces de Ammón, lo que pudieron hacer es esconderse en la casa hasta ver como hacían para irse del pueblo.

      Entonces el mago al ver que Monique no fue a trabajar, empezó a preguntar por Monique pero sin resultado porque nadie sabía dónde estaba y por su parte, los amigos de Ammón, le avisaron a éste que los hermanos de Monique no están por ninguna parte.

      El mago rojo por la ira, dijo a sus amigos y a las personas quienes trabajan para ellos: “Busquen a los Karlsson y no paren hasta encontrarlos.  Busquen por cielo, mar y tierra; además, vayan al pueblo y no me importa cómo, pero averigüen dónde están y si no quieren decir dónde están, los matan.  Pongan una excelente recompensa por aquellas personas quienes den información acerca de ellos: ¿Dónde están? ¿Si están con su papá? ¿Si saben que su papá murió?   ¿A dónde se dirigen? No regresen con noticias de que los encontraron. ¿De acuerdo?”

Entonces, ellos hicieron exactamente lo que el mago les había dicho que hiciesen, no pararon bajo ningún motivo, aunque algunas veces, querían dejar todo atrás y empezar una vida nueva.

Pasó una semana, hasta que los encontraron, le dijeron al mago dónde están escondidos y el mago salió corriendo en busca de los hermanos Karlsson.  Al llegar dónde están los hermanos Karlsson, el mago dijo: “Salgan de ahí, sé que están escondidos, no me iré sin Monique y sin matarlos”.

Entonces Alexander el más pequeño pero el más intrépido de todos dijo: “Si quieres a Monique, tendrás que matarnos, pero ni así, porque tú malvado mago, tú nunca tendrás a nuestra hermanita, preferimos que nos mates, antes de que nuestra hermanita vaya contigo; puerco malvado brujo”.

El malvado mago, se puso histérico al oír éstas palabras que dijo” Si no salen de ésa madriguera, que ustedes llaman hogar, yo entraré como sea, secuestraré a Monique y una vez que la haya secuestrado, quemaré la casa con ustedes dentro”.

      Monique al escuchar lo que el malvado brujo había dicho, dijo lo siguiente: “Está bien, malvado mago, usted gana, yo saldré de mi hogar, pero prométame que no hará nada en contra de mis hermanos porque de lo contrario no me iré con usted, pero antes de salir, le diré delante de todos ellos, usted es un mago asqueroso y mago, sin corazón, quien cree que nosotros somos sus títeres y no es así”.

El mago aceptó.  Le juró que no va hacer nada en contra de sus hermanos. Monique salió y apenas se le acercó al mago, le dijo: “Recuerde de su promesa, si usted no la cumple, yo no tendré nada porque cumplir con esto”.

El mago, atado de mano, aceptó.  Pero sus hermanos no y le dijeron que si ella saliese de ahí, los perdería y para siempre.  Con toda tristeza, Monique salió de la casa, rezando para que sus hermanitos no cumpliesen con lo que le dijeron hace unos diez minutos atrás.

El malvado mago que a pesar de que es malvado, es también: malvado, manipulador, descarado, cruel, deshonesto, implacable, etc.  El malvado mago dio la orden de que quemasen la casa, sin importar lo que Monique le dijo; pero el malvado mago como está lleno de ira, encerró a Monique.

Después, el mago les dijo a todos los hermanos Karlsson: “Tengo a su hermana encerrada para que no hagan locuras con ella.  Y en cuanto a ustedes para que dejen de ser una verdadera pesadilla para mí, les lanzaré un manto en que se convertirán en cisnes y permitiré que su hermana, Monique, viese todo eso y luego, mataré a su hermana”.

El malvado mago, estaba feliz ante lo que dijo, tan feliz estaba, que reparó en que Monique, no estaba encerrada, porque logró escaparse. Monique, en cuanto pudo salir de allí, corrió junto a sus hermanitos, los abrazó tan fuerte que los pobres hermanitos, se quedaron sin aliento. Los hermanos, salieron de a uno y ahí, para ver si el mago era capaz de cumplir con lo que acabó diciendo hace unos diez minutos; entonces, el mago les lanzó el manto y uno a uno se estaban convirtiendo en cisnes.  Cuando le llegó el turno a Monique, el último de los hermanos convertidos en cisne, cogió el manto y se lo llevó con él.

            El mago estaba tan feliz cuando vio que los hermanos de Monique, se convirtieron en cisnes y molesto por el simple hecho de que Monique no se había convertido en cisnes, que no notó de que una buena maga / bruja, llamada Cirse, había aparecido en el lugar.

Cirse al escuchar lo que la gente y la propia Monique le habían contado, que dijo lo siguiente: “Tus hermanos, si están convertidos en cisnes, pero no estarán para siempre así; el hechizo se romperá, cuando tú Monique, encuentres a tú príncipe azul, te enamores de él y que juntos se den su primer beso de amor.  Pero no te preocupes querida que mientras encuentres a tú príncipe azul, verás a tus hermanos convertidos en seres humanos todas las noches pero a media noche”.

Con el paso de los días, Monique había perdido las esperanzas de encontrar a su príncipe azul, enamorarse de él y él de ella y darse su primer beso de amor.  Pero Monique se mantuvo demasiado ocupada en hacer absolutamente todo lo que se pudiese hacer para no pensar en nada; trabajaba sin parar como si fuese una robot.  A media noche, esperaba en el río favorito de ellos, para ver a sus hermanitos por una cuantas horas; pero eso no la satisfacía a Monique, ver a sus hermanitos unas cuantas horas porque cuando se iban, Monique terminaba llorando.  Asi; por ese motivo, se dedicó a trabajar de sol a sol para no sentir nada, ni mucho menos, pensar en sus hermanitos.

Todo iba marchando maravillosamente, hasta que un príncipe apareció al pueblo. Todas las mujeres quienes veían al príncipe, se quedaban anonadadas porque el príncipe era hermoso.  Todas las mujeres veían y se acercaban al príncipe, todas menos Monique.

      Pero cuando el príncipe vio por primera vez a Monique, se quedó sorprendido, porque aquella mujer, le recordaba a la niñita con quien él jugaba cuando era niño.  Para corroborar sus dudas, el príncipe se le acercó a Monique y le preguntó: “¿Quién eres?” Y Monique le respondió: “Me llamo Monique Karlsson su alteza real”.

      El príncipe al ver más de cerca a Monique, ya no tuvo dudas: Monique es aquella niñita con quien él jugaba cuando eran niños.  Entonces el rey le dijo a Monique: “¿No te acuerdas de mí? Soy Phillippe.  Tú y yo jugábamos con tus hermanitos en la alberca cerca de tú casa, siempre estuvimos juntos desde el primer momento en que nos vimos por primera vez”.

Monique se acordó de él y desde aquel volvieron hacer inseparables; Phillippe le contó acerca de su vida, cómo ha sido estar lejos de ellos en especial, el estar lejos de Monique y ella por su parte le contó absolutamente todo lo que había ocurrido.

      Cómo se veían todos los días, era de esperarse que terminasen enamorándose y se dieron su primer beso de amor y el amor que se tienen es tan grande que rompió todo encantamiento y sus hermanitos, volvieron hacer humanos. Al mismo tiempo, recuperaron a su papá y a todos los que creían perdidos.

      La boda fue la más comentada de todas, debido a que fue la más romántica que habían asistido hasta ahora; todos bailaron, se divirtieron y botaron la casa por la ventana.

En cuanto al mago y a sus secuaces están encerrados para siempre, con su verdadero aspecto.

DRIZZELLA Y LUCINDA

Drizzella y Lucinda son dos hermanas gemelas, por fuera; pero por dentro, son totalmente diferentes, con sus respectivas personalidades.

 

Drizzella y Lucinda son millonarias, gracias a que sus papás siempre han trabajado y todo lo que han hecho, ha sido de manera positiva.

 

Su mamá, Lucinda, es jefa del Departamento de Marketing.  Las ideas que ha tenido para hacer de sus proyectos cada vez mejores, ha dado su resultado;  gracias a ello y a su popularidad por ser líder en todos los proyectos de Marketing, su sueldo ha ido en aumento, ganando billones de dólares.  Su jefe y los altos directivos, están felices con contar con ella para todo.

 

Su papá, George, es dueño de una empresa multi – internacional, líder en todo y pionera en todos sus proyectos.  Ésa empresa, se ha caracterizado porque los empleados hablan por lo menos cuatro idiomas y dan seminario a otras empresas acerca de diferentes proyectos actuales; pero en su gran mayoría, son proyectos referentes al medio ambiente.

 

George, siempre ha sido amable y humilde con todo el personal quiénes trabajan ahí; pero también con la gente en general.

 

Él no podía ver a nadie sufriendo porque inmediatamente, buscaba la manera de ayudarlos y así también son sus dos hijas; pero más Drizzella.

 

Drizzella es una adolescente de quince años de cabello negro, piel blanca y ojos morados; quien siempre ha sido inquieta, traviesa, con una facilidad en meterse en problemas, rebelde carácter y de espíritu, pero de excelente corazón.

 

Desde pequeña, Drizzella ha mostrado interés y curiosidad por todo lo que pasa en su entorno; así que siempre ha buscado la manera de aprender aunque sea por ella sola.

 

Pero por el otro lado está su hermana Lucinda, quien es de carácter más dócil, suave y tranquila.  Ella es de cabello rubio, piel blanca; y por dentro, es la más tranquila.

 

Todos quienes conocen a Lucinda, dicen que es calmada, pacífica, dulce y tierna; en cambio, Drizzella, es alocada, de carácter y temperamento rebelde.

 

Lucinda es lo opuesto a Drizzella.  Lucinda es tranquila, calmada, nunca se mete en problemas, no hace problema por nada, sabe obedecer a sus papás y es más tierna y más dulce que Drizzella.

 

Por el otro lado, Drizzella es loca, traviesa, independiente, auto – suficiente, no le gusta depender de nadie, por ser de espíritu libre e independiente, suele meterse en problemas; pero al igual que su hermana Lucinda, Drizzella tiene un corazón de oro y ama de manera incondicional a sus papás.

 

Las dos son buenas, dulces y siempre se han destacado por ayudar a los demás.  Las dos también que son excelente ayudando a la gente más necesitada, llevándoles ropa, comida, shampoo, sábanas limpias, toallas, etc.

 

Lucinda siempre trataba de no meterse en problemas, para no enfadar a sus papás; mientras que Drizzella, con sus inquietudes y travesuras, se metía en cada problema, que Lucinda siempre le decía: “Deja de meterte en problemas, no ves que le causas cada disgusto y decepción a nuestros papis” y eso siempre la ponía triste a Lucinda, el escuchar eso de su propia hermana.

 

Un día, sus papás habían decidido hacer una fiesta para celebrar los seis años de matrimonio.

 

Todos estaban trabajando desde hace una semana con anticipación, para ésa noche tan especial para ellos.   Drizzella veía los preparativos tan emocionada y feliz, porque estaba viendo mucho color.

 

Drizzella quería ayudar a los empleados con los preparativos para ésa noche; así que fue directamente para ver que estaban haciendo los empleados, para así, poder ayudarlos.

 

Drizzella quería hacer una torta para ésa noche para celebrar los años de matrimonio de sus papás.

 

“¿Qué hacen?”, preguntó Drizzella.

 

“Haciendo los preparativos para el evento de pasado mañana”, dijo una de las empleadas.

 

“Yo también quiero ayudar.  ¿En qué puedo ayudar?”, peguntó Drizzella.

 

“No se preocupe mi niña bella, pero ya casi hemos terminado”, dijo una de las cocineras.

 

“!Pero si yo quiero ayudar! Y quiero que mis papis se sientan orgullosos de mí, es todo”, dijo Drizzella.

 

“!Pero si lo están!  No hacen más que decir a todo el mundo cuan orgulloso están de ustedes; en especial de ti, por ser cómo eres y por recordarle a tú propio padre cómo era él cuando tenía tú edad”, dijo el mayordomo.

 

“Pero igual me gustaría ayudar para pasado mañana que es la fiesta”, dijo Drizzella.

 

“OK, si quieres ayúdanos, pero no tienes por qué hacerlo, princesita.  Nosotros, podemos con la comida; así que no te preocupes”, dijo la sous – chef.

 

Drizzella, bajo las indicaciones del personal, los ayudó con la comida y con todo lo relacionado con la fiesta de pasado mañana.  Ninguno quería admitir, pero si necesitaban ayuda porque estaban atrasados.

 

Empezaron con los preparativos: primero, tenían que ver quienes se encargaban de limpiar otra vez y a fondo la casa, quienes se encargaban de cambiar las sábanas y cortinas y finalmente quienes se quedaban en la cocina para empezar a cocinar desde ya para tener listo para pasado mañana.

 

Drizzella también estaba ayudando en la cocina en todo lo que necesitasen, por ejemplo: estaba ayudando a cortar todos los ingredientes para la ensalada, estaba cortando las frutas para los cocteles, lavando los platos que se van a usar ése día, los cubiertos, escogiendo los manteles que se pondrán ése día; por el otro lado, también estaba ayudando a escoger que comida hacer para ése día, la música, etc., en fin, todo.

 

Todo estaba marchando a la perfección, incluyendo con los músicos porque Drizzella se encargó personalmente de llamarlos para que estuviesen allí; hasta que llegó el día y los nervios estaban a flor de piel. Tan fuerte eran los nervios porque llegó ése día que los empleados empezaron a enfermarse, debido a la presión de la fiesta.

 

Conforme pasaba las horas, había menos personal, debido a que estaban enfermos.  Todos estaban preocupados por ése detalle y porque ésta noche es la fiesta.  Drizzella, estaba preocupa por la repentina enfermedad de los empleados y tenía miedo que no se realizase la fiesta ésta noche que sin permiso de nadie, continuó con los preparativos de la fiesta.

 

Empezó a buscar por todas partes para ver que hacía falta para que todo salga perfecto en la fiesta de sus papis; así que, no paró de buscar hasta encontrar lo que estaba buscando y encontró un papel que es una lista de todo lo que hacía falta por terminar e inmediatamente, comenzó a trabajar en base a ésa lista.

 

Al principio, se le dificultó hacer todo esto porque la habían acostumbrado a que ellos hiciesen todo por ella y eso no le gustaba porque también quería ayudar.

 

Poco a poco, fue realizando las cosas, aunque fue quemando una que otra olla en el transcurso en que estaba cocinando; también, volvió a lavar todas las ollas y los cubiertos otra vez para ser usados ésta noche.

 

Drizzella estaba realizando las cosas de la mejor manera posible y siempre optimista por muy difícil que fuesen las cosas, no importaba porque Drizzella las realizaba con mucho amor.

 

Pero Drizzella no sabía cocinar, ni mucho menos, hacer cocteles; así que, lo primero que hizo fue buscar un libro de cocina para poder guiarse en todo.  Buscó por todos los cajones de la cocina para ver si había ése libro y cuando lo encontró, se dispuso a cocinar.

 

“Cocinar es un arte; por lo tanto, debe de ser algo sencillo”, pensó Drizzella mientras se disponía a cocinar.  Pero lo que no sabía es que cocinar, tiene sus técnicas y hay que saber usarlas.  Plato que hacía, plato que le salía malo o quemado y lo volvía hacer una y otra vez; pero la cocina, empezó a oler a quemado y todos se asustaron por ése olor e intentaron averiguar por donde venía ése olor.

 

Drizzella, al ver cómo había quedado la cocina, se asustó y pensó en lo que su hermana Lucinda siempre le decía: “Deja de meterte en problemas, no ves que le causas cada disgusto y decepción a nuestros papis”.

 

Al recordar ése episodio, Drizzella sintió miedo que sus papás la regañarían por lo ocurrido en la cocina; así que, se fue rápido de la cocina sin que nadie la pudiese ver.

 

!Cómo corrió! La pobre Drizzella tenía miedo de la reacción de sus papás, por lo que le dijo Lucinda, que buscó el más insólito de los lugares para esconderse.

 

Mientras estaba ocurriendo eso, los papás de Drizzella, junto a Lucinda y todo el personal, fueron para la cocina.  Al llegar ahí, vieron que de ahí provenía el humo pero ya no había porque lograron apagarlo y vieron que la comida, junto con los platos y cubiertos estaban todos bien cubiertos; pero nada de Drizzella.

 

Los papás de Drizzella, no podían entender por qué Drizzella, no estaba ahí en la cocina y se estaban preguntando: “¿Qué ocurrió?  ¿Dónde está Drizzella?  ¿Por qué no está en la cocina?”.

 

Los empleados, les explicaron a sus jefes todo lo ocurrido; sobre la valiosa ayuda de Drizzella en éstos días en la cocina y en todo lo referente a la casa.  Los papás de Drizzella y Lucinda, conmovidos ante tal relato, se pusieron felices porque ése es el mejor regalo que pudieron haber recibido por parte de sus hijas.

 

El señor, había repartido cómo y por dónde buscar: todos los hombres, incluyéndolo, buscarían fuera de la casa y las mujeres, se repartirían para buscar dentro de la casa por todos los rincones posibles que hay en la casa; y así lo hicieron, la buscaron por todas partes y ningún rastro de ella.

 

La búsqueda se estaba volviendo agotadora y cansadora; hasta que, el padre se adentró al jardín y ahí vio a su hija, Drizzella, llorando.

 

Su papá se le acercó despacio a su hija porque no quería asustarla y cuando estuvo junto a ella, la abrazó tan fuerte y la besó en la mejilla.

 

“¿Qué pasa mi ángel? ¿Por qué lloras?”, le preguntó su papá.

 

“Papi, ¿no está molesto y decepcionado de mí?”, le preguntó Drizzella.

 

“No, hijita mía, no te estamos porque ni tú mamá y yo estamos ni molestos, ni decepcionados; simplemente, estábamos preocupados porque no sabíamos dónde estabas.  No estamos molestos porque los empleados nos contaron cuán importante tú has sido para ellos y por ése y muchísimos motivos más, estamos sumamente orgullosos de ti”, le dijo su papá.

 

“¿En serio papi?”, le preguntó Drizzella.

 

“En serio mi ángel y para que veas que no estoy mintiendo, quiero que vengas conmigo para que veas cuan preocupados estábamos por tí”, le dijo su papá.

 

Y así lo hicieron, fueron hasta donde estaban todos e inmediatamente la abrazaron.  Por su parte, Lucinda le pidió perdón por lo que le había dicho hace dos semanas atrás.

 

Todos juntos, terminaron con los preparativos para ésa misma noche que resultó todo un éxito y sus papás no paraban de alabar a todo el personal; pero muy especial, a sus hijas.

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